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10 curiosidades de Ámsterdam que posiblemente no sabes

Ámsterdam, una ciudad distinta, una ciudad de historia, de arte, de libertad y de pecado. Una ciudad llena de datos curiosos y anécdotas sorprendentes que te encantará descubrir tanto si ya conoces la ciudad como si estás a punto de hacerlo. En este artículo hemos reunido algunas de las mejores curiosidades de Ámsterdam:

10 curiosidades de Ámsterdam que posiblemente no sabes

1. Si hay algo característico en la arquitectura de Ámsterdam es que… ¡Los edificios están inclinados hacia delante! Este curioso detalle va unido al hecho de que los edificios eran tan estrechos que era imposible subir los muebles por las escaleras y por ello, en lo alto de las fachadas, se instalaron unos enormes ganchos utilizados a modo de polea. La inclinación de los edificios ayudaba a que los objetos pesados no golpearan las viviendas y causaran desperfectos.

2. Y hablando de casas estrechas… A orillas del canal Singel hay una casita roja que ostenta el título de tener la fachada más estrecha del mundo. Mide tan solo un metro de ancho y su puerta principal es casi más grande que la propia fachada.

Edificios de Ámsterdam

3. Los neerlandeses parecen haberle cogido el gustillo a esto de los récords y es que, según un estudio de la revista eLife , cuentan con la población más alta del mundo. La altura media de los hombres es 1.80 metros y la de las mujeres de 1.70 metros (solo superada por las letonas).

4. Otra de las curiosidades de Ámsterdam más sorprendentes es que Nueva York, la ciudad que no duerme, la capital del mundo… Una vez se llamó New Ámsterdam. La famosa ciudad de los rascacielos formó parte de los Países Bajos durante buena parte del siglo XVII. No obstante, tras la Tercera guerra anglo-holandesa, esta fue cedida al Reino de Inglaterra en 1674 y pasó a llamarse Nueva York.

5. Otro de los misterios que rodean Ámsterdam tiene que ver con su bandera. Por si no te has fijado, está formada por tres equis verticales de color negro y, a día de hoy, no se sabe a ciencia cierta cual es su origen o su significado. Existen varias teorías, por supuesto.

  • Algunos dicen que se debe a que San Andrés, patrón de Ámsterdam, murió en una cruz en forma de equis.
  • Otros afirman que representan los 3 males que asolaron la ciudad: el tifus, las inundaciones y los incendios.
  • Los más optimistas aseguran que simbolizan el valor, la determinación y la misericordia, los 3 adjetivos con los que la Reina Guillermina denominó a la ciudad. ¿Tú qué opinas?

Bandera de Amsterdam

6. Ámsterdam es una de las ciudades más multiculturales del mundo y es que en la capital holandesa conviven hasta 178 nacionalidades. Se dice que, en la próxima década, la mitad de los habitantes serán extranjeros o hijos de inmigrantes.

7. Parece increíble, pero es cierto: Ámsterdam cuenta con más bicicletas que habitantes. Actualmente, más del 30% de los desplazamientos se realizan en este medio de transporte por lo que verás bicicletas por todas partes. Por cierto, cuidado con los ciclistas ya que ¡tienen preferencia!

8. ¿Cuál dirías que es el objeto más común que se encuentran los trabajadores encargados de la limpieza de los canales? Pues, aunque no lo creas… ¡Bicicletas! Según las estimaciones de Waternet, en Ámsterdam se arrojan a los canales alrededor de 15.000 bicicletas cada año.

Desde los años 60 estas son recogidas por los llamados “pescadores de bicicletas” que utilizan un gancho gigante que bien parece salido de Toy Story.

Bicicletas en Amsterdam

9. Hace algunos siglos los holandeses sufrieron una invasión a manos de los españoles y desde entonces nos tienen en su lista de principales enemigos. Desde entonces, cuando llega la Navidad, les dicen a los niños que si se portan bien San Nicolás (su Papá Noel particular) vendrá a traerles regalos y que si se portan mal… ¡se los llevará a España! Pues vaya, ¡nosotros no dejaríamos de hacer gamberradas!

10. Cuando los franceses ocuparon los Países Bajos se sorprendieron de que los holandeses no tuvieran apellidos y les obligaron a ponerse uno para poder censarlos y cobrarles impuestos. La mayoría eligieron apellidos relacionados con su procedencia o su profesión, pero otros, aprovechando que sus invasores desconocían el idioma local, decidieron utilizar palabras malsonantes para reírse de ellos.

No imaginaban por aquel entonces que estos nombres serían permanentes y que sus sucesores tendrían que arrastrar durante generaciones apellidos como “Poepjes” (mierdecilla), Piest (me hago pis) o Borst (pechugona). ¡Les salió cara la broma!

¿Que te han parecido estas curiosidades de Ámsterdam? ¡Cuéntanos si conoces alguna más!

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